sábado, 26 de noviembre de 2011

LA ÚLTIMA FLOR (CUENTO)

Y de improviso exclamó furioso el viento…¡Qué haces aquí, todavía!¡ Acaso no sabes que vengo en nombre del otoño y que soplaré!. Y la última flor del jardín le respondió:

Estoy esperando a mis ojos…¡muy pronto asomarán!

¿De qué ojos me hablas, volvió a decir el fuerte ventarrón…Hablo, le respondió la flor, de aquellos ojos que tendrá quién pueda amarme y llevar mi ternura en ellos. Hablo de aquellos ojos que vendrán enamorados para mí. Donde hallaré mi propio jardín.

Pero, cuando sople, morirás, si no llegan esos ojos tuyos que llamas, sentenció el viento. Qué sentido tiene morir sola..¡Y si nunca asoman esos ojos que sueñas!¡Qué pérdida de tiempo!, repuso finalmente.

Apunto de desfallecer, la flor le dijo al viento: “Quizás nunca asomen esos ojos, pero, algo me dice que algún día sabrá que le he esperado toda mi vida. Y no moriré sola porque me llevaré este amor inmenso que llevo en mis pétalos, amigo viento. Sé que en el jardín del universo siempre estaré para esos ojos que esperé un día. Porque he nacido para ellos. Luego la flor, musitó en voz baja... tengo mucho frío...

Y esa tarde y esa noche el viento no sopló. Sin embargo, el jardín, esa mañana, se había quedado sin su última flor.

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