domingo, 27 de noviembre de 2011

QUIERO VERTE (CUENTO)

Quiero verte, murmuró una frágil voz sumergida en lo más profundo del alma. Déjame acariciar tu rostro, aunque sea sólo por un instante, volvió a insistir.

 De veras que no me importa nada más que verte, tocarte, sentir tu vida. ni siquiera pienso si eres blanca o si eres morena o si eres una ilusión de vida o una ilusión de muerte. O si vivo tanto como una estrella o si muero tanto como una cerilla.  

 De veras que no importa quién sea mi padre, o mis abuelos o mis hermanos… sólo quiero que me dejes sentirte. Es tan pequeño y solitario este mundo y tan grande el que hay afuera contigo… déjame tocar tu rostro, por favor, déjame saber quién eres, saber por qué te amo tanto si ni siquiera sé tu nombre, o de dónde eres o que vida has tenido, volvió a decir esa tenue y profunda voz.

Yo desearía tanto verte, mi pequeño, pero nunca podré verte. No tengo el dinero suficiente, ni la valentía para estar tanto tiempo contigo, pensó en voz alta una muchacha a lo lejos.

Luego, esa pequeñita voz se quedó callada para siempre en un vientre frío, en una oscura habitación de mala muerte, donde sólo los egoístas pagan para no ver el sol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario